Todos sabemos que la industria del turismo en Chile tiene el potencial para ser, después de la minería, la fuente de recursos y trabajo más importante del país.

La pregunta es por qué nosotros ni los gobiernos lo entendemos así.

Los Chilenos aún pensamos que el jardín del vecino es más hermoso,  pero gradualmente hemos puesto atención a la enorme riqueza natural que tenemos en nuestro largo y diverso territorio.  La tendencia natural es comparar los precios del turismo especial y exclusivo que realizamos en Chile con los paquetes masivos que se ofrecen en Europa, el Caribe o en los Estados Unidos.  Las diferencias generalmente muestran que viajar fuera del país es más conveniente,  pero la realidad es que se comparan peras con manzanas.

Los que aún se aventuran en comparar un viaje a Miami  con las Torres del Paine o el Caribe con el Desierto de Atacama,  lo hacen sólo porque les falta información.  La realidad es que Chile es una verdadera reserva de la biosfera y uno de los destinos de turismo de naturaleza más importantes del Mundo.

Entonces, si tenemos semejante riqueza, por qué nuestro gobiernos invierten tan poco en turismo?

Para esto simplemente no hay una respuesta inteligente.  Si continuamos invirtiendo menos que los demás la brecha se aumenta y la industria turística en Chile seguirá marcando el paso y continuará en las ligas menores de la economía Nacional.

Si no lo saben, los presupuestos para generar turismo en Chile son más austeros que en Perú, Argentina, Brasil, Colombia, Nueva Zelanda y Costa Rica, sin mencionar España, Brasil, China o Estados Unidos donde las cifras nos superan en al menos dos dígitos.

El turismo es reconocido por la ONU y la OMT como una industria capaz de generar riqueza utilizando recursos naturales, pero sin consumirlos ni dañarlos. Puede reducir la pobreza de las naciones porque generan empleabilidad en todos los niveles y además fomentan el emprendimiento.

Finalmente debemos aceptar que el turismo es la industria que tendrá la responsabilidad de absorber el enorme incremento del tiempo libre que el ser humano tendrá en el futuro.